Un
poco de Historia
La Reserva Natural El Chocoyero-El Brujo está localizada en una zona
donde la naturaleza ha jugado caprichosamente con el paisaje. De acuerdo
a vestigios encontrados en algunas paredes de El Jordán, muy próximo a
la reserva, los primeros pobladores de la zona fueron indígenas que posiblemente
la habitaron mucho antes de la conquista española. Estos indígenas, seguramente
fueron atraidos por la abundancia de agua y vida silvestre del lugar,
ya que según evidencia geológica, antiguamente este lugar fue atravesado
por diversos ríos hubicados en las zonas hoy conocidas como El Jordán,
El Edén, La Francia, San José de los Ríos y los nacientes de la misma
reserva, que finalmente confluían para formar el ahora extinto Río Grande
de Ticuantepe.
En épocas más recientes, la abundancia de agua de estos lugares fue explotada
con el objetivo de abastecer a las comunidades de Ticuantepe y se habla
inclusive que abastecían la ciudad de Masaya (a comienzos del siglo XX).
De esto sólo quedan algunos pocos vestigios destruidos de los canales
de distribución de agua, aunque aun ésta se sigue almacenando para su
posterior distribución a las comunidades más próximas.
En la reserva existen dos corrientes de agua que forman los saltos conocidos
como El Chocoyero y El
Brujo. Estas corrientes han existido a lo largo de muchos siglos provocando
la erosión continua de la tierra, lo que ha dado origen a un caprichoso
cañón con desfiladeros de hasta 300 metros de altura. Es gracias a la abundancia
de agua y la topografía intrincada del terreno que muchas especies de animales
rondan la zona, utilizándola como una fortaleza natural de difícil acceso
para sus depredadores naturales y para el ser humano. |