
El Descenso
Después de un merecido descanso y de haber disfrutado de la excelente
vista que ofrece el Telica desde la cima, iniciamos nuestro descenso por
el lado sur del volcán, donde se pasa por un conjunto de senderos rodeados
de grandes árboles preservados aun por la inhospitalidad de la zona, que
dificulta el acceso y eventualmente su explotación. El camino por este
lado es más corto, pero un poco más accidentado, por lo que se debe bajar
con cautela. De regreso, nos encontramos con una serpiente de cascabel
(Crotalus horridus), habitante natural de la zona que representa
uno de los mayores peligros al visitar este lugar. La mordedura de este
crótalo es mortal si no es tratada rápidamente, y considerando lo accidentado
del terreno sería prácticamente imposible salir a tiempo para tratar a
un herido. Afortunadamente para nosotros, estos reptiles no son de naturaleza
agresivos cuando no se les incomoda, pero representan un peligro real
puesto que estos caminos son muy frecuentados por los niños y adultos
de la zona.
El descenso del cráter hacia la parte baja del volcán toma aproximadamente
una hora. No obstante nos localizamos a una gran distancia de los hervideros
de San Jacinto, justo detrás del volcán Santa Clara. Desde aquí hasta
los hervideros hay unos 8 kilómetros de distancia. Para regresar se debe
caminar bordeando al volcán Santa Clara, por caminos utilizados para la
extracción de las cosechas de maiz y frijol, atravezando amplias zonas
de cultivo que conducen hasta una intersección con el camino usado para
el ascenso. Aunque estamos exhaustos por el trayecto, logramos regresar
al punto de partida después de 3 horas y media de camino, terminando nuestra
travesía a las 5:30 de la tarde.
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